Siguiendo la tradición de los últimos años, Iván Caballero volvió a regalarnos una de sus sesiones de yoga, esta vez en un entorno perfecto para desconectar y disfrutar del momento.
Fue una actividad para conectar con la tierra, con los aromas y con la tranquilidad que ofrece la naturaleza de Cirat. Entre respiraciones, estiramientos y silencio, los participantes pudieron compartir una experiencia sencilla pero muy especial.
Sin duda, un verdadero lujo poder seguir disfrutando de estos encuentros cada verano.



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