La mañana comenzó con la tradicional chocolatada. Con el frío propio de estas fechas, el chocolate caliente y las conversaciones hicieron que vecinos de todas las edades se acercaran a la plaza para pasar un rato agradable.
A continuación, se desarrollaron distintos talleres de elaboración de adornos navideños, en los que pequeños y mayores pusieron a prueba su creatividad.

Siguiendo con las tradiciones que se han ido consolidando en los últimos años, se instaló el Belén colectivo en la Casa Abadía. Este espacio volvió a abrirse a la participación vecinal, incorporando nuevas maquetas y elementos decorativos, así como pequeñas recreaciones de rincones emblemáticos del municipio.
Por su parte, el Árbol de los Deseos volvió a ocupar un lugar especial en la celebración. En esta ocasión, se llenó de mensajes sencillos pero llenos de intención: salud, paz y buenos momentos compartidos.
Desde la Asociación queremos dar las gracias a todas las personas que participaron y se implicaron en la jornada. Al final, son estos encuentros los que mantienen vivas las tradiciones y refuerzan ese sentimiento de comunidad que tanto valor tiene.








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